LA GUAITA
 
 
 
 
 

EL NO DE BUSH AL USO MÉDICO DEL GENOMA HUMANO. Albert Alay (18.07.01)

Nada hay más absurdo que poner puertas al campo y eso es lo que hace unos meses hizo Bush al anunciar su oposición a que se ensayara con embriones humanos y a que se aplicasen las claves del genoma humano con fines terapéuticos. He esperado varias semanas antes de exponer mi opinión pensando ingénuamente que se harían sentir opiniones en contra de tal decisión por parte del mundo científico. Pero no ha sido así. Por desgracia, hasta los científicos estan sujetos a la ley del más fuerte y callan con el más obsceno silencio a las decisiones de políticos retrógrados.

Menos mal que Bush ha puesto puertas al campo y siempre que se hace eso, se soslayan. Porqué lo que ha prohibido Bush no es construir centrales nucleares, misiles de largo alcance, celebrar un congreso o una fiesta, fabricar y comercializar tal o cual medicamento, sinó precisamente investigar en algo que no precisa más que unos medios poco aparatosos y unos cerebros dispuestos a ir más allá en el inexorable camino de la ciencia.

Pero inquietan decisiones de tal tipo --que no han sido tomadas en otros países-- porqué impiden lisa y llanamente usar lo que la ciencia ha obtenido, para curar enfermedades, para evitar otras en los recién nacidos, para evitar incluso más de un tipo de aborto terapéutico, y para mejorar los seres humanos. ¿Qué hay de malo que se quiera una prole con menos defectos que los de antes? ¿Qué hay de malo en querer curar enfermedades gracias al mapa del genoma humano? Nada.

Lo que me habría preocupado es que los potentísimos grupos financieros americanos guardaran para sí, y en exclusiva, los beneficios de los descubrimientos de los últimos tiempos en este campo. Me habría parecido estupendo que Bush hubiera proclamado que los resultados de la ciencia en este campo tenían que estar al alcance de todo el mundo para un mejor provecho para la Humanidad. En lugar de eso, corta por lo sano y dice ¡basta! a una cosa que por mucho que se empeñe se seguirá investigando en cualquier parte. La moralina de los dirigentes conservadores americanos me preocupa pues para ellos es beneficio sumergir a los humanos en las tinieblas de la ignorancia medieval, pues como ellos --los dirigentes-- ya tienen lo que necesitan pueden condenar al pueblo a permanecer impotentes porqué no tienen acceso a los beneficios de la ciencia. Éste ha sido su deseo, aunque como ya he indicado va a resultar harto difícil prohibir que se siga investigando en ese campo y que se puedan poner en práctica remedios contra las enfermedades y las deformidades, porqué se condena a los miserables a permanecer al margen del beneficio en tanto que el rico podrá acceder fácilmente a los beneficios de aquello que se prohibe.